Así ha sido la recepción en el Palacio Real: un vestido repetido y algunas ausencias
La bienvenida oficial del Papa en el Palacio Real tuvo un tono sobrio en el que la única nota discordante la pusieron las ausencias políticas, que fueron las menos. Nada se salió del protocolo que impera en las grandes ocasiones, apenas algún invitado que se detuvo unos segundos más de la cuenta ante León XIV o un vestido repetido (el de la Infanta Sofía y la presidenta cántabra).
El Papa pidió explícitamente que a la recepción acudiera el cuerpo diplomático acreditado en España para que su primer mensaje en Madrid se radiara fuera de nuestras fronteras. Y así fue. De las 250 personalidades que pudieron escucharle en el Salón de Columnas más de un centenar eran miembros de legaciones extranjeras. No participaron de la línea de saludo oficial reservada a las autoridades nacionales pero sí tuvieron un asiento de palco en el debut del Sumo Pontífice en un país europeo.
Las grandes faltas estuvieron (no) protagonizadas por el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, el lehendakari, Imanol Pradales, y los diputados de la mayoría de partidos con representación parlamentaria. La ausencia del lehendakari se explica porque quien previsto estar el día 11 en Las Palmas de Gran Canaria.
Tras los honores militares de la ceremonia en el Patio de la Armería (con sus atronadoras 21 salvas correspondientes) y el encuentro privado de la Familia Real con el jefe del Estado del Vaticano, arrancó el besamanos en el Salón del Trono.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, estuvo acompañado en total de catorce ministros, lo que da una idea de la importancia que da Moncloa a una serie de eventos que pueden desviar el foco de la retahíla de escándalos de corrupción socialista. Entre ellos se encontraba la vicepresidenta segunda y titular de Trabajo, Yolanda Díaz, que fue la primera en estrenar el saludo al encontrarse el vicepresidente primero, Carlos Cuerpo, fuera de España. Díaz ha sido la única presencia de Sumar en el Palacio Real.
Zarzuela había invitado a todos los partidos con representación parlamentaria, pero solo acudieron, más allá del propio Sánchez, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo; el de Vox, Santiago Abascal, y la presidenta de Unión del Pueblo Navarro (UPN), Cristina Ibarrola.
Quienes sí acudieron a Palacio a estrechar la mano del Papa fueron los tres expresidentes, Felipe González, José María Aznar y Mariano Rajoy. Zapatero, imputado en la causa Plus Ultra que se investiga en la Audiencia Nacional, declinó asistir y tampoco estará mañana en el Congreso, donde pronunciará el primer discurso de un jefe de la Iglesia católica en las Cortes Generales.