Si bien hay muchas maneras de invertir millones -para aquellos que los tengan- pocas opciones tan nicho y a la vez populares como adquirir joyas históricas. Por eso esta semana es especial para todos aquellos que disfrutan de estas piezas que valen tanto como los recuerdos que contienen en el interior de sus muchos quilates. Dos subastas tienen lugar en Ginebra este lunes y martes y ponen a la venta algunas de las más exquisitas alhajas. La primera es la de Phillips, que ha tenido lugar este lunes, y que subasta algunas impresionantes joyas 'royal' y aristocráticas. «Para celebrar los dos siglos de ventas, relaciones, descubrimientos y herencia extraordinarias (...) estamos encantados de anunciar el lanzamiento de una nueva sección dedicada a joyas de importante origen », indicaban desde la casa de subastas. Entre ellas, varias piezas de la colección familiar de Rey Luis II de Baviera (1845-1886), como un broche con su monograma, cajitas varias de oro y diamantes con el mismo símbolo, un reloj o un bolso con su retrato esmaltado. Además, también se encuentra en este pequeña colección un broche con forma de lazo hecho de diamantes que perteneció a la archiduquesa María Ana de Austria, la esposa de Elie Borbón de Parma, fallecida en 1940. Fue un regalo por parte de su hermano, el archiduque Alberto de Austria, con motivo de su 17 cumpleaños, y existen incluso retratos en los que lo luce. Hay otras piezas de otras casas reales o familias aristocráticas, como una pequeña cajita tabaquera de oro con diamantes y el monograma de Luis-Felipe de Orleans , conocido como 'rey de los franceses' entre 1830 y 1848 o una condecoración de la Orden de Elisabeth de la colección de Gladys Moore Vanderbilt, condesa de Széchényi. Hay varias piezas de la duquesa Silvia Serra Di Cassano, como un broche de rubíes con anillo a juego, un collar de diamantes y perlas... en definitiva, una serie de maravillosas piezas con historia. Y por si todas estas no fueran suficientes, Sotheby's tiene otra subasta diferente en marcha este mismo martes. En esta colección también se pueden encontrar otras tantas piezas que han formado parte de familias reales o aristocráticas, como un impresionante broche de zafiros y diamantes o un broche de rubíes y diamantes con forma de flor que pertenecieron a la condesa Patrizia de Blanck y Menocal, una personalidad televisiva y socialité italiana conocida cariñosamente como «la condesa del pueblo». Cualquiera pensaría el rey de ambas colecciones es un impresionante collar de esmeraldas y diamantes con 13 esmeraldas colgantes en forma de lágrima y una más en el centro en corte cabujón. Con un precio estimado de hasta 1.7 millones de euros, esta joya cuyo origen se estima en 1950, perteneció a una colección 'royal', pero no se especifica a cuál. Y, sin embargo, la pieza que hasta ahora ha llegado más alto en la guerra de subastas es un « excepcional y raro anillo de diamante azul intenso », cuyo precio se sitúa en el momento en el que se escribe esta pieza en 5.5 millones de euros. Se estima que pueda superar los 10 millones de euros al llegar al final de la subasta. Con 6.03 quilates y de corte cojín, este solitario tiene una piedra de la mina Cullinan de Sudáfrica, de donde salió el diamante más grande jamás encontrado , en poder de la Familia Real británica. Solo el 0.3% de los diamantes tiene un tono azulado uniforme, lo cual significa que se han formado mucho más profundo en el interior de la tierra, y aquellos que tienen un tono tan intenso como este son verdaderamente difíciles de encontrar.