El último movimiento de Sergio Ramos para comprar el Sevilla
Sergio Ramos y el grupo inversor Five Eleven Capital han alcanzado un acuerdo con los principales accionistas del Sevilla FC para hacerse con el control del club. La operación, valorada en más de 400 millones de euros incluyendo la deuda, se encuentra muy avanzada, aunque todavía no se ha cerrado de manera definitiva.
Las negociaciones han entrado en una fase decisiva porque la carta de intenciones firmada entre las partes expira el próximo 31 de mayo. Durante las últimas horas se han producido reuniones maratonianas en Sevilla con el objetivo de resolver los últimos detalles y evitar que el acuerdo se caiga antes de esa fecha límite.
El principal obstáculo actualmente son las garantías de pago que exigen los accionistas vendedores. Aunque el precio y los plazos de la operación ya están pactados, todavía existen dudas sobre la liquidez inmediata del grupo comprador y la capacidad para asegurar todos los compromisos económicos acordados.
La cifra final de la venta dependería también de la categoría en la que milite el equipo la próxima temporada. El acuerdo contempla distintos escenarios económicos según el club permanezca en Primera División o descienda a Segunda, algo que sigue condicionando buena parte de la negociación.
Además de la compra de acciones, el proyecto liderado por Ramos prevé una ampliación de capital de entre 80 y 100 millones de euros. El objetivo sería sanear la delicada situación financiera del club, aumentar el límite salarial y reconstruir una plantilla que ha sufrido un importante deterioro competitivo en las últimas campañas.
La operación necesitará posteriormente el visto bueno del Consejo Superior de Deportes y de LaLiga, ya que la legislación española obliga a autorizar cualquier adquisición superior al 25% del capital social de una Sociedad Anónima Deportiva. Ese proceso administrativo podría retrasar la oficialización definitiva incluso aunque el acuerdo privado se cierre en los próximos días.
El posible desembarco de Sergio Ramos al frente del Sevilla ha generado una enorme expectación entre la afición. Mientras algunos ven la operación como una oportunidad para iniciar una nueva etapa institucional y deportiva, otros consideran inoportuno que las negociaciones se aceleren en un momento en el que el equipo todavía pelea por asegurar la permanencia en la máxima categoría del fútbol español.