El Ibex 35 gira a la baja por el shock energético
Sesión bajista en las principales bolsas mundiales, afectadas por el deterioro del sentimiento en torno al sector tecnológico y por el impacto que el conflicto en Oriente Medio sigue teniendo sobre la energía y la inflación.
El Ibex 35 ha registrado caídas desde el inicio de la jornada, presionado por varios de los grandes valores del selectivo. Entre ellos destaca ACS, que retrocede pese a publicar unas cuentas mejores de lo esperado. La compañía continúa mostrando un fuerte crecimiento gracias al negocio de centros de datos e infraestructuras digitales, con Turner consolidándose como el principal motor del grupo ante el auge de la inteligencia artificial. Además, ACS sigue mejorando márgenes, aumentando generación de caja y reduciendo deuda. Sin embargo, tras las fuertes subidas acumuladas en bolsa, parte del mercado ha optado por recoger beneficios.
Acciona también figura entre las compañías más castigadas del día después de conocerse el interés del grupo por lanzar una posible oferta sobre Acciona Energía. Los inversores empiezan a mostrar dudas sobre el impacto financiero de la operación y sobre la prima que podría verse obligada a pagar la compañía.
Inditex, por su parte, vuelve a verse penalizada por el temor a que un conflicto prolongado en Oriente Medio termine afectando a los costes logísticos y al transporte internacional. Aunque la compañía mantiene una producción muy cercana a sus mercados principales, su modelo sigue dependiendo de una distribución rápida y constante de mercancías. El encarecimiento del combustible y el riesgo de nuevas interrupciones en las cadenas de suministro aumentan la presión sobre el sector textil.
En el lado positivo destaca Repsol, que se beneficia de las nuevas subidas del petróleo. El mercado empieza a asumir que unos precios energéticos elevados podrían mantenerse durante más tiempo si continúan las tensiones geopolíticas, algo que seguiría alimentando las presiones inflacionarias.
Fuera de España, Reino Unido ha centrado parte de la atención del mercado. La rentabilidad del bono británico a 30 años alcanzó máximos no vistos desde finales de los años noventa, en un contexto de creciente incertidumbre política tras el mal resultado electoral del Partido Laborista en las elecciones locales.
En Estados Unidos, Wall Street también registró caídas después de conocerse unos datos de inflación superiores a lo esperado. El IPC repuntó hasta el 3,8% interanual impulsado por el aumento de los precios de la energía y los alimentos, mientras que la inflación subyacente se situó en el 2,8%. Esto ha reforzado la idea de que la Reserva Federal mantendrá una política monetaria restrictiva durante más tiempo.
En el resto de mercados, la fortaleza del dólar y el repunte de las rentabilidades de la deuda están frenando el avance de los metales preciosos.