¡Hoy es el Día Internacional de la Tauromaquia!
Suelo decir, a quien me quiere escuchar, que los momentos buenos hay que celebrarlos con total intensidad y plena consciencia, porque luego llegan los malos y no piden permiso para hacernos sufrir.
Y hoy, 16 de mayo, tenemos un momento bueno que debemos celebrar: es el Día Internacional de la Tauromaquia.
Sí, la cultura del toro tiene su día especial anual, como lo tienen el libro, la música, el cine o también el teatro. Un día para recordar a los profesionales y aficionados lo afortunados que somos porque, en la ruleta de la vida, nos haya tocado existir en un tiempo y un lugar en el que existe la Tauromaquia, esa expresión absolutamente única de arte, cultura, emoción, comunidad, verdad, vida y muerte.
Vivir el toro es una forma maravillosa de disfrutar de la vida, ya sea en los tendidos de una plaza, participando en los festejos populares, conversando en tertulias o visitando el campo bravo, del que nunca se vuelve igual que se llegó a él.
Y qué decir de los profesionales taurinos. Los toreros, los ganaderos y todos los que orbitan a su alrededor viven unas vidas extraordinarias, en el sentido más literal del término: absolutamente alejadas de lo ordinario, unas vidas muy especiales.
La vida, nuestra existencia particular, es siempre más breve de lo que quisiéramos. Aunque quizá tenga razón Séneca cuando sentencia: «no es que tengamos poco tiempo, sino que lo desperdiciamos mucho».
Hagamos caso a Séneca, ese gran sabio romano, y no perdamos el tiempo: disfrutemos todos los días, pero especialmente hoy, de ese regalo cultural de España a la humanidad que se llama Tauromaquia.
¡Muchas felicidades a todos!