Perdió la pensión por no hacerse una resonancia que se canceló por avería de la máquina, ahora la justicia corrige al INSS y le devuelve su prestación
La historia de un conductor que pierde su pensión por una cita frustrada ha encontrado justicia. El organismo público le retiró la incapacidad permanente que cobraba desde 2022 tras una revisión, argumentando mejoría de sus dolencias lumbares. Pero la resonancia clave nunca se hizo porque la máquina se averió.
El trabajador, de 56 años, arrastraba un cuadro severo desde que en julio de 2022 le reconocieron la incapacidad total para su oficio de conductor. El diagnóstico incluía degeneración discal, artrosis facetaria bilateral en la zona lumbar y cambios posquirúrgicos tras una artrodesis. Las infiltraciones y radiofrecuencias apenas aliviaban un dolor que se irradiaba a las extremidades inferiores y le impedía hacer movimientos básicos como ponerse de puntillas.
En la revisión de 2023, los evaluadores pidieron una resonancia actualizada. El paciente acudió al hospital el 21 de octubre, pero la máquina falló y le dijeron que le llamarían. Una llamada telefónica perdida selló su suerte: el organismo interpretó su ausencia como falta de colaboración.
Una avería que desencadenó un calvario administrativo
Sin esa prueba y considerando que el hombre no había justificado su incomparecencia, la entidad gestora declaró la mejoría y extinguió la pensión el 12 de enero de 2024. El afectado, sin ingresos y con graves limitaciones, recurrió a los tribunales.
La justicia le ha dado la razón. El Juzgado de lo Social de Santander estimó su demanda en diciembre de 2025, y ahora el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria, en su sentencia número 346/2026, ha desestimado el recurso de la administración. El fallo destaca que "se acredita que la prueba de RM no se pudo realizar por avería de la máquina", y subraya que no se puede culpar al paciente de un fallo técnico. Una electromiografía practicada en noviembre de 2025 confirmó la persistencia de la afectación radicular crónica con pérdida de unidades motoras en músculos clave para la marcha.
El tribunal insiste en que para retirar una incapacidad debe existir una mejoría real y no un mero trámite. El dolor lumbar intenso y la pérdida de fuerza impedían al conductor retomar su oficio. La resolución obliga a devolver la pensión completa desde febrero de 2024, corrigiendo así el error administrativo.