¿Por qué Sánchez rechaza a Robles y Marlaska para liderar el mando único y solucionar la crisis en Ceuta?
En Moncloa existen varios tipos de ministros. Desde los más cercanos a Sánchez hasta los 'independientes' como la ministra de Defensa, Margarita Robles o el vicepresidente del Gobierno, Carlos Cuerpo. Esta dicotomía presenta conflictos entre los responsables ministeriales. La percepción sobre Ceuta es el último ejemplo.
El quid de la cuestión se encuentra en las relaciones con Marruecos. La guerra entre Defensa e Interior con declaraciones cruzadas y diferentes percepciones ha sido uno de los detonantes. Finalmente Sánchez ha buscado un perfil relacionado pero alejado del foco mediático para solucionar el conflicto. Albares también fue descartado.
Tal y como adelantó LA RAZÓN, el responsable será el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, que oficializará el comienzo este próximo miércoles. Para apartar a Marlaska del mando único, el jefe del Ejecutivo ha recurrido a la Ley de Seguridad Nacional en vez de hacerlo por la emergencia de interés nacional de Protección Civil.
Inicialmente el responsable iba a asumir un papel coordinador, pero con este movimiento el presidente regional, Juan Jesús Vivas, queda sin competencias. Fue el reclamo presentado desde las filas populares ante el gran impacto de la crisis migratoria y la falta de medios. El Ejecutivo ha esperado tres semanas y el regreso de Sánchez para tomar la decisión.
¿Por qué Marlaska y Robles no dirigirán la operación sobre Ceuta?
En los primeros compases de la crisis migratoria y frente a la amenaza de Marruecos sobre Ceuta y Melilla, la ministra de Defensa, Margarita Robles, recalcó la defensa de la soberanía española con firmeza y reclamó una investigación "hasta el final" sobre el papel de Rabat en el salto masivo a la verja. "Ceuta y Melilla no se tocan", sentenció.
Sin asumir responsabilidades y señalando a Marruecos como un socio leal la percepción del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska- alineada con la de Albares- fue contraria. En este sentido, alabó la respuesta "inmediata y extraordinaria" con una "complicidad fuera de toda duda" del país africano.
Puntos claves de su visita a Ceuta fueron los abucheos e insultos y la promesa de expulsar a "todos" los menores no acompañados de la ciudad autónoma sin arribar a la península. Lo cierto es que Moncloa ya ha comenzado los traslados. El rechazo generalizado de los ciudadanos y la 'mentira' presentada han influido en el relevo.
Caso diferente es el de Robles. Más discreta que Marlaska y con una mayor reputación entre los españoles, la ministra de Defensa suele ser 'silenciada' por el Ejecutivo y rechazada para liderar las crisis más importantes. Para no tensar la relación con el país africano y evitar 'nuevos chantajes', Sánchez no ha optado por Robles. Es la única responsable que no ha comparecido tras el Consejo de Ministros en toda la legislatura.
Torres, un ministro experto en crisis
Sin Marlaska ni Robles como la cabeza visible, Torres ejercerá el papel de coordinador y pasará a liderar el mando único. Junto con el ministro del Interior, cuenta con experiencia en las grandes crisis de Moncloa, incluso antes de arribar al Gobierno.
Ya como presidente de Canarias se enfrentó al primer caso de Covid en todo el territorio nacional en La Gomera, la erupción del volcán Cumbre Vieja y la crisis migratoria en Arguineguín. En Madrid se encargó de la respuesta gubernamental a la crisis de Valencia.