Un creador de contenido argentino, sobre el nivel de vida de los jubilados en España: "Es el paraíso, yo me quiero jubilar acá"
Benidorm es un escenario donde la jubilación se mezcla con música, terrazas y actividad diaria. En parques y paseos, los grupos bailan, hacen gimnasia, juegan a la petanca o charlan. La edad no marca el final de los planes, sino el ritmo de cada persona.
El ambiente va de la playa a los parques del interior, con clases de ejercicio y bailes que reúnen a decenas de personas. Hay bares, restaurantes, paseos accesibles y un clima que invita a estar en la calle. La vida social ocupa un lugar central en una rutina prolongada más allá de las vacaciones.
El retrato incluye residentes españoles, británicos, alemanes, holandeses y familias que conservan una vivienda para pasar temporadas. El rascacielos Intempo representa el perfil vertical de la ciudad. Benidorm funciona como residencia, escapada y punto de encuentro según cada jubilado.
Ritmo cotidiano
En el vídeo de Merakio, el creador argentino recorre Benidorm y conversa con jubilados. María, de 83 años, cuenta que hace gimnasia en la playa y acaba de bailar casi dos horas. Su resumen: "Aquí para los mayores es lo mejor que hay". La escena conecta con una vida social activa en la madurez. El movimiento aparece como compañía cotidiana.
Los grupos se reúnen por la mañana y la tarde en parques con horarios conocidos. María también juega a la petanca y menciona senderismo y montañismo. Al hablar de la soledad, dice que mientras baila se concentra en la actividad y deja de pensar en lo demás. La experiencia puede leerse junto al impacto del aislamiento social. La rutina compartida ocupa el tiempo.
Adón, uno de los profesores, lleva entre siete y ocho años organizando sesiones. En el parque de Foietes, afirma, llegan a reunirse entre 100 y 120 personas. Mantiene el equipo con aportaciones de los participantes y explica que "lo hago porque me gusta". El fenómeno recuerda propuestas de baile para mayores. La actividad depende de la constancia del grupo.
Pensiones, vivienda, ocio
Un taxista explica que el Imserso organiza viajes subvencionados para personas jubiladas. El programa convive con segundas residencias, estancias de varios meses y visitantes europeos con pensiones privadas. El vídeo sitúa la jubilación media española en unos 1.000 euros, pero lo presenta como aproximación, sin desglose oficial. El contraste con una jubilada viajera muestra que el retiro admite varios modelos. La vivienda pagada cambia las posibilidades.
Una entrevistada calcula que una caña cuesta dos euros y pico y suele incluir un pincho, aunque el precio depende del local y la temporada. Para algunos, el ocio y el clima compensan el coste; para otros, la vivienda propia resulta decisiva. Una joven cuenta que su familia usa la casa de sus abuelos como segunda residencia. El acceso a una casa marca la diferencia entre una visita y una estancia larga.
En otro barrio viven trabajadores españoles y latinoamericanos, lejos de la postal turística. La experiencia cambia según la pensión, la vivienda, el país de origen y el tiempo disponible. Cada jubilación reúne circunstancias distintas. El vídeo muestra una experiencia concreta de envejecer con planes, amistades y movimiento.