PP y Cs pactan cien medidas de gobernabilidad en Castilla y León para hacer mejor las cosas
Apenas una hora antes de que se constituyan las Cortes de Castilla y León, que presidirá el procurador electo por Valladolid de Ciudadanos, Luis Fuentes, el líder de su formación, Francisco Igea, y el del PP, Alfonso Fernández Mañueco, escenificaban el acuerdo programático que alcanzaban el pasado miércoles por la noche para la gobernabilidad de Castilla y León en los próximos cuatro años. Ambos candidatos a la Presidencia de la Junta firmaban este documento, compuesto por cien medidas de calado, y se emplazaban a seguir negociando en los próximos días para llegar a otro acuerdo, que es el de la estructura de Gobierno, quién será el vicepresidente –todo apunta a Igea aunque el implicado asegura que no lo ha pensado- y las consejerías que se repartirán ambas formaciones, que es donde está el meollo de la cuestión. Si se las distribuirán de forma paritaria, como pide Ciudadanos, o en función de la representatividad otorgada por los castellanos y leoneses en las urnas, como reclaman los populares. El PP obtuvo 29 procuradores y Ciudadanos doce.
Respecto al acuerdo programático, la mayoría de las medidas están orientadas hacia el crecimiento económico y la creación de empleo. Para ello, ambas formaciones se comprometen a reducir los impuestos, avanzar en la eliminación de la brecha de género y se volcarán en dar oportunidades a los jóvenes. Los autónomos y los emprendedores, mediante la ampliación de la tarifa plana, serán una prioridad, y, además, PP y Cs se implicarán en el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas, en la reducción de burocracia y en el impulso a la I+D+i.
Mejorar la calidad de los servicios públicos, la implantación de una tarjeta sanitaria única, la exigencia de una prueba de acceso a la universidad (Ebau) única en toda España, o la aprobación de una Ley del Tercer Sector y otra de derechos y garantías de las personas en proceso de morir, son otros de los compromisos que han adquirido con este acuerdo programático PP y Ciudadanos.
La lucha contra la despoblación y el reto demográfico será el eje central y se creará un grupo de trabajo con expertos independientes propuestos por las Cortes para que elaboren un diagnóstico de la situación y propongan nuevas propuestas que ayuden a repoblar y ordenar el territorio.
El documento incluye asimismo una apuesta firme y decidida por la regeneración política e institucional, mediante la supresión de los aforamientos, una mayor limitación de mandatos, hasta ocho años en aquellos lugares donde haga falta un acuerdo entre PP y Cs, lo que puede implicar que Jesús Julio Carnero pueda seguir al frente de la Diputación de Valladolid si así lo decide el PP, y el refuerzo de la transparencia y la participación ciudadana en las políticas públicas.
“Es un buen acuerdo, porque es ambicioso y supone el compromiso de PP y Cs por un Gobierno renovado, moderado, centrado y liberal”, aseguraba el popular Fernández Mañueco tras la firma, para quien el objetivo que persigue es “hacer mejor las cosas”.