Newman, el santo que une a católicos y anglicanos
El Papa Francisco canonizó este domingo a John Henry Newman, una de las figuras más influyentes de la Iglesia anglicana del siglo XIX, que más tarde se convirtió al catolicismo. El Pontífice apeló a la “santidad de lo cotidiano” para recordar al religioso durante la ceremonia que se celebró en el Vaticano.
Nacido en Londres en 1801, Newman fue sacerdote, teólogo, historiador y literato. Durante su juventud se enfrentó a la Iglesia de Roma y llegó a decir que el Papa era el anticristo. Sin embargo, tras un proceso de acercamiento, en 1845 terminó convirtiéndose al catolicismo. Fundó una serie de instituciones católicas en Inglaterra y en 1879 el Pontífice León XIII lo creó cardenal.
John Henry Newman es el primer santo británico no mártir desde la Reforma protestante y desde 1976 el Vaticano no se acordaba de ninguna figura de este país para auparla a sus altares. Se le considera un puente entre la Iglesia anglicana y la católica, por lo que el príncipe Carlos de Inglaterra acudió a la ceremonia, como representante de una delegación de alto nivel.
“Es así como se acortan las distancias, como se vence la soledad: no encerrándose en sí mismos y en las propias aflicciones, no pensando en los juicios de los otros, sino invocando al Señor, porque el Señor escucha el grito del que está solo”, pronunció el Papa durante su homilía.
También fueron canonizadas este domingo la monja brasileña Irma Dulce -conocida por su dedicación a los pobres-, la religiosa italiana Giuseppina Vannini, la india María Teresa Chiramel y la suiza Marguerite Bays.