Durante la ceremonia del podium la organización de la Vuelta tuvo un recuerdo para Bahamontes. Proyectó unas imágenes del mítico ganador del Tour de 1959, fallecido el mes pasado, que Vingegaard y Kuss miraban con atención antes de vestirse los maillots de líder de la montaña y de la general. «Bahamontes es una leyenda», dice Kuss. «En el Tour hizo casi mejor tiempo en el Puy de Dome que nosotros y es increíble pensar eso porque no tenían bicis ligeras como nosotros», añadía. «Le dije a Jonas [Vingegaard] que algún día él será como Bahamontes, un escalador legendario».
Hablaba con cariño y con conocimiento del Águila de Toledo el ciclista estadounidense, que se siente querido por la afición española. «Cada día noto el calor, es muy especial. Me siento muy identificado con la gente de España, es gente muy amable y es una afición que sabe mucho de ciclismo. Es diferente a otros países. En España la gente sabe lo que es el ciclismo», asegura.
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